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Posición de la FABZ ante la prórroga de la concesión del servicio público de autobuses a AVANZA

Recientemente se ha conocido la prórroga de la concesión del servicio público de autobuses urbanos adoptada por el equipo municipal de la alcaldesa Chueca, otrora responsable del servicio de movilidad, y por ello del penoso servicio prestado a los usuarios por la actual empresa concesionaria (Avanza), empresa incapaz de garantizar un servicio esencial, dado el conflictivo laboral de la misma y del deficiente mantenimiento de los vehículos, con incendios y averías frecuentes.

Pero esta prórroga, adoptada con “alevosía y agosticidad, enmascara el engaño mantenido durante los 4 años anteriores por la hoy alcaldesa de reorganizar las líneas, una vez vendida la idea de que tampoco hacía falta una línea de alta capacidad Este Oeste, o sea, la línea 2 del tranvía.

Lo verdaderamente sorprendente es que se han usado las medidas de renovación de la flota y la descarbonización de la misma como coartada para la prórroga en una operación torticera, después de asegurar en comisión municipal que en 2020 se iban a reorganizar las líneas y en pleno municipal en vísperas de las elecciones municipales que se estaban preparando los pliegos para una nueva contrata que, por cierto, se fía ahora al 2027, curiosamente año electoral, con el castizo procedimiento de “el que venga detrás que arree”.

Esta operación supone no afrontar los cambios radicales que necesita la red de autobús urbano para dar una buena calidad de servicio a los barrios populares, con especial atención a la líneas que cubren los nuevos desarrollos urbanísticos, con mejores frecuencias en las horas punta, adecuación de las paradas de interconexión para acoger un mayor número de usuarios y vehículos, aumento y adecuación de marquesinas para garantizar la protección de los usuarios ante las inclemencias del tiempo ya que su diseño actual es publicitario más que funcional, protocolos de calidad de atención por parte de personal de la empresa al usuario dentro del vehículo, adecuación de las paradas que coinciden con carriles bici para evitar atropellos de los pasajeros, aumento en horarios nocturnos para garantizar los desplazamientos en horario de final de jornada laboral y un largo etcétera.

Se nos han vendido las inversiones en movilidad aprovechando los cuantiosos fondos europeos como un logro municipal, pero lo que se nos ha hurtado es que en esta operación se orquestaba una prorroga concesional encubierta, hurtando a la ciudadanía del debate sobre la idoneidad de mantener este sistema concesional, que no garantiza una movilidad eficiente económicamente y eficaz en mejora del servicio para los usuarios y para la ciudad.

Desde la FABZ se ha defendido durante estos últimos años de mal servicio, la necesidad de una nueva gestión del transporte público urbano que, si nadie lo remedia, estamos abocados a otros 4 años en que la ciudad “no avanza” en este servicio esencial.