Sexting, Grooming y Violencia de Género en las Redes

Sep 1, 2025 | 0 Comentarios

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SEXTING, GROOMING, Distintas formas de Acoso Virtual en las Redes Sociales.

Por unos BARRIOS SANOS.

El Acoso virtual, adultos haciéndose pasar por menores para contactar con otros menores, envío de contenido íntimo sin consentimiento… riesgos que hay que conocer.

Grooming

GROOMING

El GROOMING es el acoso que realiza un adulto haciéndose pasar por un menor para contactar con otros con la intención de ganarse su confianza e involucrarlo/a en una actividad sexual. Los acosadores pueden hacerlo:

  • Creando un vínculo de confianza (contacto y acercamiento).
  • Sexo virtual (seducción a través de conversaciones con contenido erótico, intercambio de fotos y vídeos, etc.).
  • Ciberacoso (mediante amenazas).
  • Agresiones sexuales.

DATOS:

  • El grooming puede provocar consecuencias en los menores como depresión, ansiedad, revictimización futura e ideas e intentos de suicidio.
  • Uno de cada cinco menores ha sufrido grooming.
  • La edad media de las víctimas es de 15 años.

La mejor acción es la prevención. En este sentido, podemos considerar una serie de medidas de actuación como, por ejemplo:

  • Recordarles que no pueden aceptar en sus redes sociales o juegos online a personas desconocidas.
  • Explicarles los riesgos que implica el compartir información personal: estar localizados, conocer sus gustos, debilidades, lo que les genera emociones y sentimientos positivos y negativos.
  • Instarles a que cambien asiduamente sus claves de acceso a las aplicaciones, al móvil, etc.
  • Insistirles en que las contraseñas no se comparten con nadie, salvo con los progenitores.
  • Propiciemos un entorno seguro en el hogar, donde se sientan protegidos, y no se sientan juzgados/as y cuestionados/as constantemente por nosotros como madres y padres.

SEXTING

El SEXTING es el envío voluntario de contenido íntimo, como fotos o videos con connotaciones sexuales, a través de medios tecnológicos. Aunque puede parecer inofensivo, el sexting conlleva riesgos significativos, como la pérdida de control sobre el contenido enviado, lo que puede llevar a situaciones de acoso o exposición no deseada.

¡Sólo hay sexting si hay consentimiento mutuo, es decir, si ambas partes quieren hacerlo!. Tiene que ser una decisión libre y consentida, sin presión de ningún tipo.

Si se comparten contenidos sexuales sin consentimiento no es #sexting es una forma de agresión sexual y es un delito.

Es importante destacar que el hecho en sí de practicar sexting no es dañino psicológicamente ni tiene por qué repercutir negativamente en el desarrollo de los/as jóvenes, pero sí tiene riesgos:

  • La otra persona puede usar el contenido para chantajear.
  • Otras personas pueden acceder a esos contenidos. En la actualidad, ninguna plataforma de chat o de intercambio de fotos y vídeos ofrece una garantía del 100% de que esos contenidos no puedan ser accedidos por terceras partes.
  • El material obtenido puede dar lugar al bullying y al ciberbullying.

DATOS:

La ONU ha comprobado que el 90% de las personas afectadas por la distribución de imágenes íntimas sin consentimiento son mujeres.

El Stealthing significa quitarse el condón sin consentimiento durante el sexo o directamente hacer pensar a la otra persona que si lo lleva puesto cuando no lo lleva. El stealhing es delito y se considera agresión sexual, así lo ha declarado el tribunal supremo por unanimidad.

VIOLENCIA DE GÉNERO EN LAS REDES

Lo online y lo offline confluyen de formas diversas en nuestro día a día, por lo que no se puede separar la “vida real” y la “vida digital”, ambas están conectados.

Online nos reímos, nos gustamos, sentimos miedo al rechazo, tratamos de encajar, nos enamoramos, nos decepcionamos, nos deseamos y nos excitamos.

Este modo de relación a través de las tecnologías nos debe llevar a plantearnos que la violencia de género ha traspasado la presencialidad y se ha instalado también en las TIC.

La respuesta es que esta nueva forma de ejercer violencia de género está afectando, principalmente, a colectivos vulnerables como el de los y las adolescentes.

Nuestros hijos y/o hijas comienzan sus primeras relaciones afectivas-sexuales en la preadolescencia y adolescencia, etapa crítica, donde se sienten solos, incomprendidos, perdidos… La sociedad sigue ‘vendiendo’ el amor romántico y principesco, donde el príncipe viene a salvar a la chica, porque hay que salvarla siempre de algo.

La realidad con los jóvenes nos muestra que ellos y ellas tienen claro lo que es la violencia de género cuando observan a adultos implicados. Sin embargo, en ellos, las mismas señales no las etiquetan como violencia de género. Además, en ocasiones, son agresiones sutiles que pasan fácilmente desapercibidas y que llegan a ser, incluso, normalizadas.

La violencia de género es definida hace 30 años por las Naciones Unidas como el acto de violencia que se ejerce contra el sexo femenino teniendo o pudiendo tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual y/o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada. En España, con la Ley Integral de Violencia de Genero de 2004 y la Ley de Medidas de Prevención y Protección Integral Contra la Violencia de Género de 2007, se incluye que ‘haya existido relación afectiva, aunque se haya convivido o no’. Esta última matización es la que nos lleva a plantearnos que la violencia de género está presente en las primeras relaciones de noviazgo de nuestros jóvenes, pues no hay que convivir para ejercerla.

Algunos estudios dicen

  • El 30% de las mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja.
  • De 13% a 61% señalaron que alguna vez habían sufrido violencia física por su pareja.
  • De 6% a 59% indicaron que en algún momento de sus vidas sufrieron violencia sexual perpetrada por su pareja.
  • A menudo coexisten diferentes formas de violencia; la violencia física de pareja va acompañada a menudo de abuso sexual y, generalmente, de maltrato emocional.
  • Haber sido víctima de violencia de género es un factor de riesgo de muchas enfermedades y trastornos.

PRIMERAS ACCIONES

Una de las formas de erradicar la violencia de género es a través de la educación, y ahí tenemos una importante labor los padres y las madres, educando a nuestros hijos e hijas en la igualdad, independientemente de su sexo. Por ejemplo, fomentando la realización de las tareas del hogar entre todos y todas, sin diferenciarlas por sexo. Otras acciones que podemos llevar a cabo podrían ser las siguientes:

  • Explicarles que una relación igualitaria y sana es aquella basada en los principios de confianza y respeto mutuo. Para ello podemos utilizar recursos como series, películas y analizar las relaciones que establecen los personajes.
  • Hablar con ellos y ellas de aquellas señales que llevan al maltrato, especialmente en sus primeras relaciones de pareja.

Si vuestra hija está sufriendo violencia de género, demostradle que no está sola, que estáis con ella y apoyadla para denunciar a su agresor

Podemos plantearnos las siguientes preguntas:

¿Puede ser mi hija una víctima? ¿Ha cambiado su forma de vestir? ¿Sus amistades? ¿Sus rutinas de ocio? ¿Puede ser mi hijo un agresor? ¿Hace comentarios sexistas, denigrantes hacia las chicas? ¿Mantiene una relación de superioridad con su pareja? ¿Desprecia lo que hace su pareja a menudo? ¿Manifiesta formas de control hacia ella como decirle con quien tiene hablar, salir…?

Mira esto:

https://www.instagram.com/p/C7jsIn6q9Ia/?hl=es

https://www.youtube.com/watch?v=7nLGudwypQs

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