Los sindicatos denuncian la nefasta gestión de la Sanidad aragonesa -“del tiempo de los visigodos”, afirmaron

Jun 15, 2017 | 0 Comentarios

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Sería la calor que animó a los sindicalistas y al público asistente a la Mesa Debate celebrada ayer en la Federación de Barrios, pero no tuvieron pelos en la lengua para denunciar la nefasta gestión de las listas de espera y de la sanidad pública en nuestra Comunidad Autónoma.

La salud concebida como un inmenso negocio, la falta de profesionalidad en la gestión, de estabilidad en el empleo y de regulación de las funciones profesionales, la escasa voluntad política para resolver los problemas, las privatizaciones y la influencia de determinados medios de comunicación para favorecer la asignación de recursos a empresas privadas, la necesidad de priorizar la Atención Primaria o el abandono de la Salud Mental, fueron solo algunas de las cuestiones que se trataron.

En la Mesa participaron Evangelino Navarro, (CSIF), Olga Belenguer (CGT), José Hernández (SAE), Alvaro Viu (UGT), y Rubén Eito, (CC.OO). Fue presentada y moderada por José Luís Trasobares, presidente de la Asociación de la Prensa y periodista del Periódico de Aragón. Entre el público, médicos y trabajadores sanitarios, vecinos y vecinas de San José, Torrero, Las Fuentes, Picarral, Valdefierro, Casetas, Delicias y otros barrios, también intervinieron activa y acaloradamente en los debates.

No podía ser de otra manera. Las listas de espera son un sangrante problema que afecta a buen número de la población, pero son también un síntoma de la situación que vive la Sanidad pública en su conjunto. Arrastrada desde hace varias legislaturas, empeorada particularmente por los gobiernos del Partido Popular y su descarada política privatizadora, el nuevo gobierno autónomo del PSOE, apenas ha aportado soluciones y solo tímidos avances se han conseguido en los dos años de la actual legislatura.

A pesar de todo, todos los ponentes destacaron,la calidad de nuestra Sanidad pública donde están los mejores profesionales, los mejores hospitales y quirófanos, y las tecnologías más avanzadas.

El representante del CSIF, Evangelino Navarro, destacó en primer lugar la necesidad de no centrar el problema en las listas de espera quirúrgicas, sino contemplarlo en su conjunto, empezando por la Atención Primaria en los Centros de Salud y ambulatorios (la primera consulta), donde una acción eficaz, con la suficiente asignación de recursos y basada en la prevención, podría evitar buen número de derivaciones y la saturación de las consultas quirúrgicas.

Olga Belenguer, de CGT, señaló la insuficiencia y precariedad de las plantillas, que tienen que hacer más con menos personal, en perjuicio de la atención a los pacientes: “el servicio sanitario –dijo- no es una fábrica, hablamos de personas”. Pero insistió en que no es solo un problema de falta de personal, sino de la organización y los criterios con que se gestiona.

José Hernández, del SAE, destacó, por su parte, la falta de participación de las plantillas y los profesionales -que viven el día a día de los problemas- en los órganos de dirección y de gestión, así como la obsolescencia de la regulación de los puestos de trabajo. “La última actualización de funciones data de 1973, nada menos, cuando aún vivía el dictador Franco” –apuntó. Abogó por una nueva regulación en la que los técnicos sanitarios podrían desempeñar funciones para las que están capacitados y que optimizaría la atención en los diferentes servicios.

También Álvaro Viu, de UGT, aludió a la necesidad de garantizar la estabilidad y conseguir un empleo de calidad. Propuso adoptar un modelo de acceso similar al adoptado en Educación, con oposiciones cada dos años. También señaló la necesidad de trabajar con equipos multidisciplinares y abogó por la exclusividad de los profesionales médicos, denunciando la laxitud en los horarios de estos, mientras el resto cumplen estrictamente sus jornadas.

Para Rubén Eito, de CC.OO, el fondo del problema es que la sanidad es un inmenso negocio en España. Recordó que el actual gobierno ha destinado recientemente 13,5 millones de euros a la concertación con entidades privadas, y cómo el problema de las listas de espera quirúrgicas es utilizado para favorecer la derivación a las empresas privadas. “El problema es la desorganización y los criterios de gestión –señaló. No hay un Plan de Salud desde los años 90. Tenemos unos gestores de segunda B, con un sistema visigótico”. Contrastó la politización, con los innumerables cargos de libre designación, y la falta de profesionalidad de los gestores, con el sistema francés de funcionarios profesionales de la gestión, ajenos a las injerencias políticas.

En este sentido, abundó el moderador José Luis Trasobares, recordando el anterior Debate celebrado en la FABZ con los partidos políticos, en el que se denunció el habitual nombramiento de cargos de libre designación en todas las direcciones generales, hospitales, mandos intermedios, etc., cuando se produce un cambio de gobierno autonómico, con el consiguiente perjuicio para la profesionalidad de la gestión.

Por parte de la Comisión de Salud de la FABZ, Aurelio Martín, reafirmó la necesidad de la participación ciudadana, de los usuarios y los trabajadores, para la mejora de la gestión y la educación para la salud. También recalcó su apuesta por la Atención Primaria, y la imprescindible coordinación con el resto de ser
vicios a través, por ejemplo, de unidades clínico administrativas.

Muchos otros fueron los temas y cuestiones que salieron a relucir en el debate con el público asistente: el rotundo rechazo a las privatizaciones, la denuncia de las Unidades de Gestión Clínica como una privatización encubierta que ya ha demostrado su fracaso, el abandono de la Salud Mental en manos de entidades privadas, los problemas de la atención en el medio rural, las retribuciones, incentivos, etc, de los profesionales,  las guardias de 24 horas, la regulación de la función pública, el gasto y el gran negocio de la industria farmacéutica, y otros  sobre los que habremos de volver en próximas entradas de esta web.

Para finalizar, José Luis Trasobares afirmó la necesidad de la movilización de la sociedad civil para frenar la privatización y el deterioro de nuestra Sanidad pública. Frente a los poderes fácticos, políticos, económicos o mediáticos, solo la organización y la participación de la ciudadanía puede hacernos avanzar. Como una llamada a la ilusión y la esperanza dijo que “Nuestra sociedad está cambiando y esos poderes ya no son lo que eran. Ante  ella, esos poderes fácticos son “tigres de papel”, en apariencia fuertes, pero que pueden ser superados por esa sociedad civil organizada, cada vez más consciente y formada, que aporté iniciativas, propuestas elaboradas y se movilice frente a ellos.

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